Escrito por Tatiana Espinoza.
Los medios de comunicación cada día nos muestran unos fenómenos que es muy frecuente que emerge desde los establecimientos educacionales como lo es: La Violencia Escolar. La gran cantidad de videos que circulan en por los diversos medios dan cuenta de este fenómenos y que más allá de hacer que los niños, niñas y jóvenes tomen conciencia de la realidad sino que más es una moda que hay que seguir.
La violencia escolar abarca diversos ámbitos, no sólo el individual sino que también, la familia, la condición de pobreza, la globalización, etc. Sin embargo, los medios de comunicación masifican grandes cantidades de videos con las agresiones brutales entre pares donde existen los agresores, las víctimas y los espectadores donde no se realiza una tarea de interiorización de normas sino que más bien, con esta masificación para un adolescente se podría tomar como un ejemplo a seguir.
Un estudio publicado por la Universidad Federal de Rio Grande do Norte de Brasil afirma que “El 34,4% de los estudiantes confesó que existe violencia de manera frecuente en sus establecimientos (todos los días). Por otro lado, un 38,3% reporta haber sido agredido alguna vez, llegan al 36,8% y un 8,4 confiesa haberlos hecho de manera frecuente (García & Madriaza, 2006)[1]. Demostrando que la violencia escolar es un fenómeno que sucede todos los días dentro y fuera de los establecimientos educacionales, afectando a toda la comunidad escolar y convirtiéndose en moda.
Los profesores se han visto problematizada su autoridad dentro de la comunidad estudiantil a partir de esta nueva “moda”, ya que en ocasiones los agredidos también han sido ellos. La conducta violenta que presentan los jóvenes se debe a la masificación de videos violentos, cambio en las estructuras familiares, consumo de drogas, entre otras, lo que dificultan cualquier tipo de intervención para concientizar sobre el trasfondo de la violencia escolar.
La poca tolerancia de los profesores para la resolución de conflictos y por otra parte los jóvenes con esta actitud violenta nada se consigue. La “moda” de la violencia nos afecta a todos, saturando a la comunidad, sin embargo no se resuelve el problema, entonces, ¿qué es necesario hacer para solucionar esta problemática? Si las intervenciones que ya se realizan son insuficientes, los profesores ya están desgastados en sus metodologías.
[1] García, M., & Madriaza, P. (2006). Estudio cualitativo de los determinantes de la violencia escolar en Chile. México: Artigos .








